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Memphis Minnie: rompiendo moldes

800px-Memphis_MinnieLizzie Douglas nació en 1897 en Algiers, Louisiana y era la mayor de trece hermanos. Sus padres, Gertrude y Abe Douglas, eran dos granjeros pobres y Lizzie tuvo una infancia de privaciones hasta que la familia decidió trasladarse a Walls, en la frontera con el estado de Tenessee y muy cerca de Memphis a donde se escapaba en cuanto podía. A los trece años se fugó de casa y se enroló en una compañía ambulante de espectáculos donde comenzó a tocar el banjo y la guitarra. Dos años después estaba de regreso en las calles de Memphis que por entonces era una ciudad muy violenta, especialmente el barrio negro, donde se daban cita chulos, jugadores, matones, prostitutas y vividores de todas las regiones del Sur. Quizá por eso la joven cantante adoptó el apodo de ‘Kid’ Douglas, un nombre de chico para un ambiente rudo. Ahí forjó su recio carácter que le permitió sobrevivir y triunfar en un mundo de hombres duros.

Por aquellos días las blueswoman estaban relegadas básicamente al circuito de los espectáculos de vodevil o al de los burdeles más o menos elegantes. Lo habitual es que se dedicasen a cantar acompañadas por un pianista, pero Lizzie estaba decidida a romper moldes y se convirtió en una pionera al cantar y tocar la guitarra codo a codo con sus colegas masculinos, a los que superó en muchas ocasiones, como en el celebre duelo de guitarras en el que venció a Big Bill Broonzy, quien le birló la mitad del premio: una botella de ginebra. Parece que su primer marido fue el músico Casey Bill Weldon, aunque dada la diferencia de edad muchos creen que se trataba de otro Will Weldon, un integrante de la Memphis Jug Band, la banda de jarra más famosa de la ciudad en la que Lizzie se codeó con los más granado del blues, como Frank Stokes, Furry Lewis o Charlie Patton.

A los 30 años se casó con un guitarrista más joven, Joe McCoy, con quien formó una pareja artística que empezó a destacar en las calles, locales y trastiendas de Beale Street. Allí fueron descubiertos para comenzar su carrera discográfica en Chicago, a donde se trasladaron en 1931, después de que firmasen con Columbia un contrato en exclusiva. En los años siguientes vivieron una etapa de éxitos y grabaron una prolífica serie de discos que forman parte fundamental de la historia de la música. Pero lo que funcionaba como en reloj en el ámbito artístico fallaba en el doméstico. Lizzie era una estrella rutilante y Joe ‘Kansas’ McCoy no estaba muy a gusto en su papel de príncipe consorte. La pareja acabó disolviéndose y Minnie emprendió una nueva carrera con el sello Decca que la convirtió en la ‘Reina del blues’. Su música se convirtió en algo más sólido y sus letras se acercaron a la cruda realidad de su comunidad.

En 1938, cuatro años después de divorciarse de ‘Kansas’ McCoy, llegó a la orquesta de Minnie, Ernest Lawlars, un nuevo guitarrista del que se enamoró la veterana cantante, que lo convirtió en su nuevo marido y compañero musical. Ernest se hizo llamar desde entonces ‘Little Son’ Joe y acompañaría a Minnie hasta el final de sus días. Tras una larga temporada de éxito compartido a lo largo de los años 40, Minnie comienza a dar señales de cansancio y la pareja se traslada a Memphis. La reina vuelve a casa, donde se convierte en una figura emblemática.

En Memphis siguieron tocando los domingos por la noche en un club de Beale Street junto y Minnie intervenía en diversos programas de radio, pero poco a poco las cosas se fueron deteriorando. A mediados de los 50 la salud de Son Joe empeoró progresivamente. Acabó prácticamente paralítico y se fueron a vivir a un cuartucho miserable. En 1962 murió ‘Son’ Joe y la cantante se fue a vivir con su hermana Daisy, hasta que ella falleció y Minnie acabó en un asilo, donde a veces recibía visitas de admiradores y cantantes que le rendían tributo. Falleció en agosto de 1973 e inmediatamente comenzaron los homenajes, siendo una de las primeras damas de la música negra en lograr un lugar en el Hall of Fame.

Texto extríado del libro Entre el cielo y el infierno. 100 efemérides del blues clásico, de Manuel López Poy, publicado en 2013 por Lenoir Ediciones.

Dan Serracas

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Badland’s Blues: el nuevo disco de Beiztegui y Los Culpables

portada

El pasado mes de enero vio la luz Badland’s Blues, el tercer disco del músico granadino afincado en Madrid, Fernando Beiztegui, tras I Asked for Water​.​.​. and She Gave Me Gasoline (en solitario) y Long Road Blues (acompañado por Manuel Moreno, Pablo y Sergio Bárez). El disco está compuesto por seis canciones propias, todas compuestas por Fernando Beiztegui y dos versiones: “Cut off my right arm” de Johnny Copeland y “Trouble no more” de Muddy Waters, que a su vez se inspiró en una vieja canción de Sleepy John Estes “Someday Baby”. El disco fu grabado en directo en dos ´çunicas sesiones y refleja el sonido, ilusión y buen hacer de una banda integrada por músicos de una trayectoria consolidada y una honesta pasión por el blues.

Beiztegui y Los Culpables se formó en el año 2014 con Fernando a la guitarra y voz, Javier Martín al bajo y Dani Cuenca a la batería. Un poco más tarde se ha incorporado el armonicista Cristóbal Oteros “Pobas”, que ha aportado a la banda su personal estilo de tocar, redondeando el sello personal del sonido de este grupo. Fernando Beiztegui consolida así una larga trayectoria que comenzó en los años noventa en su tierra granadina con Malayerba Blues Band, el grupo de Joaquín Sánchez ‘La Abuela’ y que posteriormente le ha llevado a compartir escenario con artistas de la talla de Jeanne Carroll, Lazy Lester, Bob Margolin, “Big Eyes” Smith u Otis Grand, entre otros.

Un recomendable disco, con temas que rinden tributo al blues más puro pero interpretado con un estilo propio que se trasluce en temas tan contundentes como Califa’s swing, Long road blues, She’s so cool, Death Town Blues, Strange Feeling Blues o Devil’s Blues, en los que Beiztegui vuelca su acreditado conocimiento del género.

Es una recomendación de Dan Serracas

Video de Beiztegui y los Cupables grabado en La Coquette de Madrid por el divulgador del blues Eugenio Moirón.

https://www.youtube.com/watch?v=4b-VMlO5Pxo

 

 

JAYBIRD COLEMAN: El pájaro cantor que renace en primavera

En la primavera de 1896, en el pueblo de Gainsville, Alabama, en una familia de aparceros nace un niño llamado Burl Coleman, casi al mismo tiempo que en Alemania un tal Hohner sacaba al mercado la ‘Marine Band’, una armónica que costaba solo 50 centavos y que pronto empezó a ser usada en las plantaciones de algodón, los campos de trabajo y el ejército norteamericano. Fue en esta última institución donde el joven Coleman perfeccionó el uso del instrumento que le haría célebre y que él popularizaría más que nadie en la historia del Blues.

En 1917 el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, anuncia la entrada del país en la I Guerra Mundial, y Coleman, que por entonces tenía 21 años, decide incorporarse a filas. En el cuartel Coleman recibe el apodo de ‘Jaybird’ (arrendajo), el nombre de un ave que tiene la habilidad de imitar el canto y la voz de otros animales, igual que él era capaz de imitar con su armónica el sonido de trenes, carros, voces humanas y casi cualquier cosa. Pronto fue elegido por los mandos para entretener a los soldados, gracias a sus dotes musicales y fue en sus años en la milicia donde desarrolló el increíble dominio de la armónica que le convertiría en un pionero de este instrumento.

Al volver a casa se enrola en compañías de minstrels y vodevil, los espectáculos ambulantes que recorrían los pueblos y ciudades del sur. También su unió temporalmente a distintas jug bands y se hacía acompañar por su hermana Lizzie cuando actuaba en las calles de Birmingham y Bessemer, las capitales del territorio en el que pasó prácticamente toda su vida. En 1920 Jaybird se une a Big Joe Williams y su Birmingham Jug Band, con la que recorrieron buena parte de Estados Unidos. En 1927 le llegó la oportunidad de grabar y en los siguientes tres años registró 15 títulos, entre ellos su famoso ‘Man Trouble Blues’. Pero al comienzo de los años 30 la Gran Depresión supuso el final de muchas carreras musicales y Jaybird dejó de grabar discos y regresó a su Alabama natal para llevar una vida más doméstica.

Desde entonces se dedicó a actuar en reuniones familiares, fiestas campestres y lo más llamativo de todo, en celebraciones del Ku Klux Klan. A mediados de los años 40 su figura se había ido diluyendo y había desaparecido completamente del panorama musical. ‘Jaybird’, que había aprendido a tocar sólo en los campos del viejo Sur, se inspiraba directamente en los blues primitivos, los cantos espirituales, pero sobre todo en los “field hollers” los antiguos cánticos de trabajo heredados de los esclavos de las plantaciones, mezclando su voz de falsete con los sonidos de la armónica. En junio de 1950, a los 54 años de edad, Coleman moría en un hospital para veteranos de guerra en Alabama, dejando en herencia una forma de tocar que cambió para siempre la historia de un instrumento: la armónica.

Texto extraido del libro Entre el cielo y el infierno. Cien efemérides del blues clásico, de Manuel López Poy, editado por Lenoir en el 2013.

Dan Serracas

“Del Guadalssissippi”: primer disco de la banda cordobesa Sr. Blues

Sr Blues

Tras un largo y cuidadoso proceso de elaboración, la banda cordobesa Sr. Blues ha lanzado su primer disco, un trabajo en el que han volcado todo el buen hacer y la calidad artística de sus integrantes: Cristobal Oteros “Pobas” a la armónica, Antonio Osuna a la guitarra, Rafael Lara “Popez” al bajo y Santi Rodriguez a la batería. Su contundencia y su sabor a blues clásico bien trabajado se aprecian en los ocho temas que integran este primer trabajo discográfico del grupo que se abre con una canción, “Del Guadalssissippi” qu además de dar título a la integridad del trabajo supone un himno reivindicativo del blues hecho en Andalucía y que a buen seguro se convertirá en un clásico de nuestro blues sureño.

En total el disco contiene cinco temas propios, cantados en castellano: el ya mencionado “Del Guadalssissippi”, “Dame tu amor”, “No quiero verte”, “No tengo tiempo de na” y “Puñaladas”;  y otras tres versiones instrumentales: “Gibson creek shoufle”, “Hide away” y “Chromatic jump” , todos ellos temas con todo el espíritu de los grandes cla´sicos del génri, repletos de ritmo y buenas vibraciones, “sin otra pretensión que hacer blues, buen blues” tal y como afirman ellos mismo en su nota promocional. El disco cuenta con la valoración deJosé Luis Juárez “Loki”  y Sonia Varo “Maladiva” en los coros y las letras de las canciones son de José Antonio Rojas y Carlos Phillpot.

Este debut discográfico de Sr. Blues ha sido grabado en los estudios Recycle y mezclado por Rafael Gil en los estudios Estados Unidos.

Es una recomendación de Dan Serracas

“Una chica sin suerte”. En la piel de Big Mama Thorton

Una chica sin suerte

Bajé a Blake Street
Para conseguir un vaso de ginebra
Antes de tomar mi ginebra
Entró el FBI

Que mala suerte
Qué mala suerte tiene esta pobre chica
Parece que a todos los sitios que voy
Me sigue el FBI

No me importa ir a la cárcel
Pero no probé mi ginebra
Me parece que cada vez que quiero beber
Vuelvo a la cárcel de nuevo

“Una chica sin suerte”, la canción que compuso Champion Jack Dupree para Big Mama Thorton, da título a esta novela de la escritora Noemí Sabrugal, que narra a modo de falso diario la gira del American Flok Blues Festival de 1965, desde la óptica de Willie Mae Thorton, una de las más grandes cantantes, en todos los sentidos, que ha dado el blues. Londres, Berlín, Estocolmo, Zurich, Amsterdam, Bruselas, Glasgow, Lucerna, París, Barcelona o Dublín, entre otras ciudades europeas, se suceden como paisaje de fondo ante los asombrados, cansados, deprimidos e incluso a ratos ilusionados ojos de una alcoholizada Big Mama Torthon que trata desesperadamente de aferrarse a una penúltima oportunidad para relanzar su errática carrera.

Todas esas ciudades marcan los capítulos del libro que se suceden casi con una cierta monotonía vital en la que la estrella del blues pasa del inusitado y entusiasta fervor del público, que le dan el trato de estrella que se le niega en los Estados Unidos, a la depresión de saber que su música cosecha éxitos en boca de cantantes blancos como Elvis Presley, mientras ella se desliza por la cuesta abajo de la debacle artística y personal. Incapaz de disfrutar plenamente del éxito europeo, porque sabe que su vuelta a casa supondrá de nuevo el ostracismo, se refugia en el alcohol, en los paseos por ciudades frías y desconocidas y en un ambiguo trato con sus compañeros de viaje, cuyos retratos personales son quizá uno de los atractivos fundamentales de la obra.

BigWalterHorton, FredMcDowell, BuddyGuy, EddieBoyd, RooseveltSykes, John Lee Hooker, VFreddieBelow, Doctor Ross, Jimmie Lee Robinson y J.B. Lenoir, se convierten un ilustres comparsas de una mujer que piensa, dice y escribe  cosas como: “Soy Gorda, Y Negra. Pero valgo más que todos vosotros, bastardos”, la frase que abre el libro a modo quizá de declaración de intenciones, quizá tanto suyas como de la autora, capaz de meterse en la piel de la desafortunada chica negra que nació en Montgomery, Alabama, un lejano día de 1926 y que, tras una azarosa y vapuleada vida, falleció a los 58 años dejándonos como herencia un puñado de canciones que constituyen parte esencial de la cultura popular del siglo XX. La autora, Noemí Sabrugal, ha sido capaz de asomarse a un breve pero decisivo período de esa vida para acercarnos a una artista inmensa, con un libro de esos en los que la pasión pesa todavía más que la literatura.

Manuel López Poy para el blog de Dan Serracas

 

Port Bou Hot Jazz. Un festival de jazz con mucho blues

Fest Jazz Port BouLa primera edición del festival Port Bou Hot Jazz, que se presentó la pasada semana en Barcelona, contará con un cartel que incluye a algunos de los mejores artistas de música afroamericana de Cataluña: The Suicase Brothers y Chino & The Big Bet. Ambas formaciones forman parte de la columna vertebral del blues en la ciudad condal de los últimos años y sus méritos artísticos han sido premiados y reconocidos tanto en Europa (caso de Chino & The Big Bet y se segundo premio el European Blues Challenge) como en Estados Unidos (con los Suitcase Brothers como Finalistas de Challenge de Menphis).

El festival tendrá lugar el 11 de agosto en la localidad gerundense de Port Bou, tendrá carácter gratuito y popular e incluye además actividades infantiles y un curso de baile swing a cargo de la bailarina Gispy Blue. Según su director artístico, Eric Lluent, el festival, que tiene unos orígenes modestos, nace con vocación de futuro y pretende consolidar una oferta musical de calidad en una zona tradicionalmente olvidada dentro de la Costa Brava, un marco natural excelente para disfrutar de una noche de música y baile de raíz afroamericana hasta altas horas de la madrugada.

Esta dita musical está organizada por el Port Bou Hot Jazz (una asociación impulsada por Andrea Duarte, Azahara Bejarano, Oriol Foj, Albert Begueria y Èric Lluent) y el ayuntamiento de la localidad y cuenta con el apoyo de la revista Enderrock, la Bodega Quimet y el restaurante El Club El España. El cartel ha sido diseñado por Oriol Pedregosa y la ilustración es obra de Marc Camins, un conocido artista de la nocturnidad barcelonesa.

Es una recomendación de Dan Serracas

Take It Easy, el primer disco de Blues Desfass

BluesDesfass - copiaBlues-rock con unas gotas de psicodelia, así es como describe su música la banda Blues Desfass, que acaban de lanzar su primer disco, titulado Take It Easy. A pesar de que este sea su estreno discógrafico no se trata de una banda novel, sino de una formación por músicos muy rodados, cuatro consolidados veteranos de la escena catalana como son Leo Carreras, a la voz y la guitarra, Flavio Castiglione, voz y armónica, Albert Guitart, al bajo y voces y Fernando Cuervo, a la batería. Además de haber formado parte de bandas míticas y legendarias del blues y el rock de Cataluñaa, como Fas Tard, Harmonica Zummel Blues Band o Swallow It,grupos que nacieron en la segunda mitad de los años ochenta, los miembros de Blues Desfass han demostrado su capacidad artística actuando al lado de músicos de reconocido renombre como Buddy Miles, Big Mama Montse o Bob Margolin, entre otros.

El estilo de la banda se inspira fundamentalmente en el pub-rock británico de los 70 y principios de los 80, y este primer trabajo recoge tanto temas propios como homenajes a la memoria de bandas míticas en este aspecto, como fueron Dr. Feelgood, la Blues Band, Ten Years After o Savoy Brown. Los temas que integran este álbum son: Been Down So Long, Come On In, Hey Babe, Gambler’s Roll, Green Stuff, Jesus Just Left Chicago, Sunday Night, What You Want Me To Dou, Take It Easy y Going Back Home

Take It Easy, es un disco grabado en una sola toma, en realidad casi un directo y es un perfecto ejemplo de su contundente manera de tocar en vivo, que es donde mejor muestran su energía y feeling, con una calidad y potencia que convierten el disco en una interesante aportación al actual panorama blusero. El disco ha sido grabado y mezclado en Jump Studio de Barcelona por Grau Bardulet y masterizado por Albert Guitart.

Es una recomendación de Dan Serracas

La emperatriz nunca envejece

El 15 de abril de 1894 Bessie Smith viene al mundo en Chattanooga, Tennessy en 1894, año mayoritariamente aceptado por sus biógrafos y descendientes, aunque hay quienes mantienen que pudo nacer dos años antes. Su padre era un predicador que falleció cuando era muy pequeña y su madre no tardó en seguir sus pasos. A los nueve años la pequeña Bessie ya se ganaba en la vida cantando y bailando en la calle con uno de sus hermanos, Andrew, que tocaba la guitarra.

De ahí la rescató su hermano mayor para conocer mundo en la compañía de vodevil de Stokes, donde por aquel entonces la estrella era una mujer de aspecto imponente y voz grandiosa llamada Ma Rainey. En 1913, un año después de su debut, ya actuaba por su cuenta en el Atlanta´s 81 Theater. Luego vino el TOBA con sus giras tan interminables como ruinosas y más tarde los grandes teatros de Filadelfia, las orquestas más prestigiosas como la de Charlie Johnson y las salas de baile más elegantes. En 1923 se fue a Nueva York donde el productor Frank Walker decide apostar por aquella chica que había visto años antes en un club de Alabama y Bessie graba para Columbia ‘Down Hearted Blues’ que en los primeros seis meses vendió casi 800.000 copias y se convirtió en la estrella de la compañía. Pronto se convirtió también en la estrella afroamericana mejor pagada de su tiempo.

Pero la fortuna económica y el éxito artístico no traían aparejada la felicidad. Su vida sentimental es un absoluto fracaso y por si fuera poco, en 1929 la Gran Depresión arruina la industria musical y Bessie entra en ìcado hasta que el productor John Hammond, se hizo cargo de ella y la llevó otra vez a los grandes escenarios como el Teatro Apolo de Nueva York. Por esas fechas también recuperó la fe en el amor junto a Richard Morgan, tío de la estrella del jazz Lionel Hampton. Pero el 26 de septiembre de 1937, el coche que conducía Morgan se estrelló contra un camión y la cantante murió a las pocas horas. Durante muchos años se afirmó había muerto desangrada al haber sido rechazada en un hospital que no admitía negros. Uno de los primeros en esparcir esta truculenta leyenda fue el propio John Hammond. Al final resultó que nada de eso era cierto y lo unico segur, es que a los 40 años había muerto demasiado pronto una voz imprescindible.

Dan Serracas, con textos extraídos del libro Entre el cielo y el infierno, de Manuel López Poy.

En el día Internacional de la Mujer: Aretha Franklin exige “Respect”

Creada por Otis Reding en 1965, Respect es una  una canción que tenía el sentido más abstracto de estima, la connotación tradicional, pero en la versión de Aretha Franklin, de 1967, ese respeto tenía una connotación de exigencia, incluso en una vertiente de de tensión sexual y sentimental.

Aretha Louise Franklin, conocida como «Lady Soul» (la Dama del Soul) o «Queen of soul» (la Reina del Soul), nació en en el seno de una familia problemática, con un padre predicador demasiado aficionado a la prostitución que se encargó de ella tras el abandono del hogar por parte de su madre y su hermano. Aretha lucho toda la vida contra las imposiciones de su padre y más tarde de sus parejas, tratando siempre de mantener su independencia personal y musical.

Se quedó embarazada por primera vez a la edad de 12 años y tuvo cuatro hijos con distintas parejas a lo largo de su vida. A pesar de sus problemas de salud sigue actuando convertida en un ejemplo digno de admiración para las mujeres afroamericanas.

Dan Serracas

 

Blues To The Bone, cuando Chicago pasa por Valladolid

portadargbBlues To The Bone, el segundo disco de Velma Powell & Bluedays, es un contundente  trabajo que destila blues auténtico por todos los poros, si los discos tuvieran poros, evidentemente. Lo cierto es que dando a la vez la razón a los puristas y los aperturistas del género, esta combinación del blues racial de Chicago, encarnado por Velma Powell, y la perfecta escolta musical de los vallisoletanos Bluedays, desafía cualquier comparación con cualquier lanzamiento discográfico de blues de los últimos años.

Velma lleva dos décadas afincada en nuestro país,  donde comenzó estudiando nuestra literatura clásica, dando clases de inglés y acompañando con su voz a diversas bandas madrileñas… por cierto, ninguna de ellas fue la Orquesta Mondragón del inefable Gurruchaga, tal y como corre por ahí, en un bulo que parece que nunca decrece a pesar de la impecable carrera de esta mujer enamorada del soul y el gospel, que un día decidió regresar a las raíces bluseras.

Conocido es el pedigrí de la Powell, en cuyo ADN se rastrea la herencia de bluesmen arquetípicos como Brownie McGhee y John Lee Hooker. Si a eso le sumas la rotundidad de su voz, su profundo sentimiento a la hora de interpretar la docena de temas, todos de factura propia, compuestos entre Velma, Blueadys y el batallador Jorge Otero ‘Jafo’, lo único que te queda es sentarte, escuchar y disfrutar. Bueno, o ir a escucharlos en directo, que es, sin lugar a dudas, la mejor de las opciones.

Blues de Chicago hecho en la meseta castellana, para pasmo y asombro de nuestras orejas, con todo el sentimiento de la música afroamericana, con Vela Powell a la voz, Mike Terry y Carlos Sanz a las guitarras, Jafo al bajo y Nacho Castro a la Batería, con colaboraciones de David García a la armónica y Paul San Martín a los teclados. Un disco de esos que se pueden recomendar sin miedo a reclamaciones, aunque obviamente, siempre habrá quien critique y despelleje, que para eso hablamos de blues. Contra eso, la mejor receta es: escuchar antes de opinar. Y tranquilos, que no defraudan.

Blues To The Bone ha sido editado por Red Hot Recordings y en estos días está siendo presentado en directo en una gira que recorre toda la península. Si quieres saber exactamente donde puedes disfrutar de este disco en directo puedes hacerlo aquí
http://redhotproducciones.com/blues-to-the-bone/

MLP para el blog de Dan Serracas