Henry Gray, el panista más longevo del Chicago Blues y una de sus figuras fundamentales

Henry Gray nació el 19 de enero de 1925 en Kenner, Louisiana, y estuvo en activo durante más de 70 años, en los que grabó un total de 58 discos, muchos de ellos con la mítica compañía Chess Records. Ha compartido estudios y escenarios con artistas de la talla de Muddy Waters, Howlin ‘Wolf, Robert Lockwood, Billy Boy Arnold o los propios Rolling Stones. Su aportación en el piano fue esencial para definir el sonido del Blues de Chicago a partir de 1952 , cuando realizó su primera sesión de grabación con el guitarrista Jimmy Rogers.

En 1956 se incorporó a la banda de Howlin ‘Wolf de quien fue el pianista principal durante doce años. Trabajó como músico de sesión para Chess Records, oniendosu piano al servicio de bluesmen como Sonny Boy Williamson II, Muddy Waters, Homesick James, Robert Lockwood, Billy Boy Arnold, Johnny Shines, Hubert Sumlin, Otis Rush , Buddy Guy, James Cotton o la propia reina del blues, Koko Taylor. A pesar de su importancia capital en la historia del blues, su nombre no fue incluido en el Salón de la Fama hasta el año 2017.

Dan Serracas

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Todo Blues: el libro más completo sobre el género publicado hasta el momento por un autor español

portada todo blues - copia«El bues no es algo que se pueda aprender rápidamente. Hay algo que no viene en los libros». La frase, atribuida a Otis Rush, resume por si sola la tremenda osadía que supone escribir sobre la música madre de las músicas de la cultura pop. Con esta contundente afirmación abre Manuel López Poy la introducción de su último libro sobre blues, tal como él mismo afirma, “el cuarto que escribo ya en torno a este endemoniado asunto, pero el primero que lo aborda en su globalidad”.

La introducción no sólo es una intencionada y exhaustiva explicación de lo que nos espera en las 400 páginas de este extenso y exhaustivo volumen sobre la madre de la música afroamericana, sino que el también una auténtica Apertura de Ataque Stonewall, que es como llaman en los manuales de ajedrez a salir a muerte y a por todas, porque el autor se adelanta a las posibles críticas y ataques de puristas y críticos de toda índole, y lo hace con verdadera contundencia.

No sabemos si esa defensa por anticipado era necesaria, pero en cualquier caso era exagerada, ya que el libro se defiende solo: bien estructurado, ameno, docto pero sin pasarse, con gran cantidad de datos pero contados con un aire coloquial y envueltos en el suficiente número de anécdotas, que hacen de Todo Blues una lectura amena, además de ilustrativa. La primera parte del libro, que ocupa prácticamente la mitad del libro, está dedicada a lo que titula como “Historia esencial del género y sus protagonistas”,  que dividida en numerosos apartados y subapartados recorrido la historia del blues norteamericano y del pueblo que los creo, el famoso pueblo del blues de Amiri Baraka, como no se cansa de repetir López Poy a lo largo de su obra.

Desde la llegada de los primeros esclavos africanos a las costas de Virginia, hasta los bluesman actuales más jóvenes, pasando por la vida en las plantaciones, la guerra civil, los pioneros y pioneras del género, la lucha contra la segregación racial, la aparición del rock & roll y todas las músicas herederas del género, el libro narra punto por punto los momentos esenciales de la creación, desarrollo y evolución del blues a través de las vivencias de sus principales protagonistas y las circunstancias históricas que les tocó vivir. Es quizá la parte más literaria de la obra. El resto, diez capítulos, los dedica a analizar y exponer la dimensión internacional del blues y el alumbramiento de hijos como el blues británico o el blues africano y a repasar lo que ha dado de sí el género en los diversos países europeos y latinoamericanos.

Cobra especial relevancia el capítulo dedicado al blues en España, lo más completo que se ha escrito hasta el momento sobre el género en nuestro país, un agradecido capítulo dedicado a los divulgadores y una completa lista de películas y documentales que configuran una guía perfecta para pasar muchas tardes disfrutando de la música afroamericana en cualquier formato de pantalla. También es de agradecer el exhaustivo listado bibliográfico final que incluye una poco habitual y completa referencia al cómic.

En definitiva, una magnífica y aconsejable obra tanto para aficionados como para los que quieran llegar a serlo.

Dan Serracas

“Cuando estás sonriendo, el mundo entero sonríe contigo”. Georgia White: la osada feminista del blues

Nacida hace 95 años en Sandersville, Georgia, como Joslyn Layne, esta cantante de blues grabó su primer tema, “When You’re Smiling, the Whole World Smiles With You”, en 1930 y en los siguientes seis años registró más de 100 pistas para la compañía Decca Records, acompañada fundamentalmente por el pianista Richard M. Jones y el guitarrista Lonnie Johnson.

También grabó bajo el nombre de Georgia Lawson y en la década de los 40 formó una inusitada banda integrada exclusivamente por mujeres, con la que recorrió los Estados Unuidos para asombro del público general y regocijo de las mujeres en particular, que acudían en gran número a sus actuaciones en las que desplegaba un animoso y atrevido estilo barrelhouse. Su última actuación pública conocida tuvo lugar en 1959, tras lo que se retiró del negocio de la música.

Dan Serracas

Para el 2019: mucha suerte y mucho blues

Se acaba el 2018, que nos trajo buenos momentos y tristes noticias, como la desaparición de bluesmen como Otis Rush, Lazy Lester o Eddie Campbell, entre otros, pero sobre todo lloramos la desaparición de Aretha Franklin, la adorada reina del Soul. Pero la Ruta del Blues sigue siempre hacia delante, con la historia y la nostalgia musical en la mochila, y la vista puesta en los buenos momentos musicales que seguro que se avecinan y que deseamos que disfrutéis también vosotros.

Feliz año nuevo. Mucha Suerte y mucho blues

Dan Serracas

LONESOME SUNDOWN: 90 años caminando hacia la puesta de sol

sddefaultEl 12 de diciembre de 1928 vino al mundo Cornelius Green, en Donaldsonville, Louisiana. Su infancia se desarrolló durante la Gran Depresión y pasó por serias apreturas económicas. Trabajó en la plantación junto a sus padres, aprendió a tocar la guitarra y cuando tenía 18 años se largó a Nueva Orleans, donde conoció a Guitar Slim, lo que marcó su música para siempre. Por entonces se acabó la II Guerra Mundial y la sociedad norteamericana empezó a vivir una época de desarrollo económico que Cornelius aprovechó para dedicarse por entero a vivir de la música, tocando sobre todo en la capital de Louisiana, Baton Rouge y en la cercana y la prospera ciudad texana de Port Arthur.

Trabajó conduciendo camiones y comenzó a frecuentar los locales nocturnos donde se hizo amigo inseparable de Philip Walker. Un buen día de 1955 el señor Clifton Chenier, el rey del Zydeco, la música de los blancos cajun de los pantanos de Louisiana, se fijó en ellos y los contrató para tocar en su banda, The Ramblers Zydeco. En 1956 abandonó la banda de Chenier y se trasladó a Opelousas, donde se asoció con Lloyd Reynauld y conoció a J. D. Miller, un guitarrista de los pantanos que había fundado su propio sello discográfico, Fair-Do-Do y que vendía discos y electrodomésticos a domicilio. Con Miller, Cornelius no sólo se hizo famoso en su tierra, sino que cambió de nombre y se convirtió en Lonesome Sundown, un nombre un poco triste que vendría a significar “ocaso solitario” o “atardecer solitario”.

Miller tenía cierta tendencia a poner títulos y etiquetas, porque también fue el responsable del título de la más famosa canción de Lonesome, ‘My home is a prison’ (Mi casa es una cárcel), algo que se le ocurrió al productor después de que Sundown tuviese una bronca con su esposa. Durante una década Lonesome grabó con el sello de Miller una serie de temas que figuran entre los más selecto del blues de posguerra como ‘Lonesome Lonely Blues’, ‘I am Mojo Man’ o ‘Hodoo Woman Blues’. Sin embargo, los discos de Lonesome fueron perdiendo popularidad poco a poco y acabó grabando temas destinados exclusivamente al mercado negro, en una época en la que los llamados “race records” apenas tenía repercusión ya que los músicos afroamericanos empezaban a ser descubiertos y admirados por un nuevo publico blanco.

Desilusionado por la falta de éxito y la mezquindad del negocio discográfico. Lonesome fue cayendo en una vida de disipación hasta que, tras un divorcio traumático, un arrebato de fe religiosa le hizo tomar la decisión de abandonar el blues, rehacer su vida y convertirse en albañil y predicador. Tuvo un intento de retorno a finales de los años 70, pero las ventas del disco que grabó para Joliet fueron tan decepcionantes que, a pesar de algunos conciertos en Europa y Japón, dos años después decidió abandonar para siempre. Falleció en su casa, en la frontera entre Louisiana y Texas, en 1995.

Texto extraído del libro “Entre el cielo y el infoerno” de Manuel López Poy

Dan Serracas

Loving Graceland: un viaje a los días en los que el blues parió el rock & roll

Libro living GracelandEl escritor catalán Jordi Prat, afincado durante años en los Estados Unidos, ha creado una obra de ficción con numerosas referencias a hechos históricos relacionados con la música norteamericana, que es al mismo tiempo una entretenida novela y una aproximación histórica y sociológica al proceso de creación del rock & roll a partir del blues y el rhyhtm & blues. Memphis, el Mississipi, el blues, su leyenda, su desarrollo y su evolución hasta llegar a constituirse en la raíz genética del rock & roll, son los protagonistas de esta novela que narra el particular viaje en el tiempo de Jesse Colter, un camionero fan de Elvis Presley que tras caer en una depresión por la muerte de su ídolo en agosto de 1977 se encuentra transportado a 1954.

Colter se convierte en testigo presencial de la vida de Memphis en los días que rodean a la grabación del primer disco de rock, desde el momento en que el Rey del rock es todavía un muchacho anónimo que está a punto de grabar sus primeras sesiones domesticas en SunRecords, hasta sus primeros éxitos y su conversión en una estrella. Colter se convierte en testigo privilegiado de aquellos años en los que el blues, el country y el rhythm & blues alumbraron el nuevo género que sacudiría la cultura mundial, el rock, convirtiéndose en amigo del chico de Tupelo y codeándose con personajes de aquellos días que vieron nacer una nueva cultura musical.

Por esta obra, magníficamente documentada y escrita con amena fluidez, circulan personajes como Big Mama Thorton, Robert Johnson, Hank Williams, W.C. Handy, JB Lenoir, Ruth Brown, Johnny Cash, Jerry Lee Lewis, Howlin Wolf o B.B. King, entre otros muchos, componiendo una banda sonora de lujo. Pero sobre todo, pasea a sus anchas un Elvis Presley primerizo que revela su conexión con la música afroamericana como germen de su indiscutible proyección histórica.

Loving Graceland ha ido editado en castellano por la editorial Nueva Luz y en catalán por la editorial Viena.

Dan Serracas

“QUEENS OF BLUES”, la impactante presentación de Beatriz Zaragoza

índiceLa primera incursión discográfica de la cantante Beatriz Zaragoza en el universo del blues es un homenaje a las grandes damas del classic blues de los años 20 y 30, que interpreta con una magnífica voz y una implicación sentimental que le permiten salir con una notable calificación de la siempre arriesgada aventura de meterse en los zapatos de las grandes divas de la música afroamericana. Queens of Blues contiene una docena de temas  interpretados en su día por blueswomen como Big Mama Thorton, la cantante que fascinó a Beatriz Zaragoza y la abdujo para el mundo del blues, Memphis Minnie, Ida Cox, Sippie Wallace, Alberta Hunter o Donna Hightower.

Beatriz Zaragoza es una cantante y compositora madrileña, de formación musical clásica y una larga trayectoria en el mundo del jazz que se ha adentrado más recientemente en el mundo del blues al incorporarse hace dos años como cantante a la banda del guitarrista inglés Stevie Zee. En su primera grabación de blues Beatriz ha contado con el respaldo de buena parte de los mejores músicos de la actual escena madrileña como Ñaco Goñi, Pablo Sanpa, Fernando Beiztegui, Juanma Montero, Juan Cruz Barrueco, Cheryl Walters, Germán Kucich, José Manuel “Loque”, David Carrasco y Juan Tamayo, entre otros.

El disco ha sido producido por Gustavo Merlo y grabado en sistema analógico, tratando de recrear el sonido de las viejas grabaciones de blues. Ha sido editado por Rock Cd Records.

Dan Serracas / MLP

Más de doce bandas e intérpretes participaron en el Ciclo de Blues & Boogie de L’Hospitalet que finalizó con un concierto de Velma Powell & The Bluedays

 

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Una docena de bandas nacionales e internacionales participaron en la decimotercera edición del Ciclo de Blues & Boogie en la que hubo representantes de todos los estilos del género, desde el folk blues de la presentación a cargo de Scott Law Cuarteto, al blues de Chicago del último concierto a cargo de Velma Powell & The Bluedays, pasado por el bluegrass de la Barcelona Bluegrass Band, el country blues de Joe Filisko & Eric Noden, el boogie-woogie de Michael Kaeshammer & Lluís Coloma Elijo, el folk blues de Veronica Sbergia & Max De Bernardi o el delta blues de raícesde Nathan James, Chino Swingslide & Víctor Puertas, la actuación de las cuales sirvió además para registrar un disco en directo.

El ciclo, organizado por el Centro Cultural Colllblanc – La Torrasa y la Sociedad de Blues de Barcelona, acogió también el blues autóctono de la banda Lone Rhino, que presentaron su disco 30 años en crudo, en el que resumen sus tres décadas de carrera musical, y además se celebró un concierto histórico y emocionando en el que un selecto grupo de pioneros del blues catalán lideratos por Amadeu Casas, se reunieron para homenajear las tres de décadas de historia musical de Big Mama Montse. También se rindió un homenaje a la primera voz femenina afroamericana establecida en Barcelona, Loti Lewis. La inauguración fue a cargo de Salta la Vía Big Band, una formación integrada por una mezcla de músicos jóvenes y veteranos del Hospitalet que ofrecieron un espectacular recital de jazz-blues.

Además de la programación estrictamente musical, esta decimotercera edición del Ciclo de Blues & Boogie homenajeó a las interpretes femeninas del blues de todos los tiempos con una exposición fofográfica titulada Damas del Blues, se presentó el libro Una chica sin suerte, sobre Big mama Thorton, de la escritora Noemí Sabugal y hubo una actividad dirigida especialmente dirigida al público infantil: Las maravillosas aventuras de la Sra. Jazz y el Sr. Blues, a cargo de Andreu Cunill y los Pioneer Dj Kids.

Dan Serracas

Muere Eddie Campbell, uno de los últimos protagonistas de la época dorada del blues de Chicago


Eddie C. Campbell nació en mayo de 1939 en Duncan, Mississippi, y a los 12 años se trasladó a Chicago con su familia. En la ciudad del viento se convirtió en un aficionado al blues de Muddu Waters y las grandes estrellas del primer Chicago Blues. Comenzó a trabajar como guitarrista profesional en las bandas de bluesman históricos como Howlin’ Wolf, Little Walter, Jimmy Reed o Willie Dixon, que a los 37 años lo contrató para tocar con su grupo, los Chicago Blues All-Stars.

En 1977 editó su primer álbum, King of the Jungle, con Carey Bell a la armónica, Lafayette Leake al piano, Bob Stroger al bajo y Clifton James en la bateria. El disco le puso en camino de convertirse en una estrella de las nuevas generaciones del blues eléctrico que llevaron el testigo del género durante los difíciles años 70, cuando el blues pasó por una de sus etapas de más baja popularidad. A lo largo de su carrera grabaría un total de nueve discos, el último, Spider Eating Preacher, editado en el año 2012, fue nominado a los Blues Music Award en la categoría de Mejor álbum de Blues Tradicional.

En febrero de 2013, Campbell sufrió una ataque al corazón durante una gira por Alemania quedando paralizada la parte derecha de su cuerpo y desde entonces permanecía retirado de los escenarios. Con él desaparece uno de los último testigos de la época dorada del blues de Chicago.

Dan Serracas

BARBECUE BOB. El chef de Atlanta

31890239_1390638122Un buen día de 1926 Robert Hicks está trabajando en el restaurante Barbecue Tidwell. Mientras cocina la carne a la parrilla y entretiene a la clientela con sus canciones, le presentan a un cliente que quiere hacerle una oferta. Pero esta vez no se trata de uno de los habituales encargos para ir a tocar la guitarra a una fiesta familiar. El cliente se llama Dan Hornsby y es un cazatalentos de Columbia Records, al que le han llegado noticias sobre esta celebridad local y su peculiar show gastronómico-musical y quiere ofrecerle un contrato para grabar. Un año después Robert se ha convertido en Barbecue Bob y su foto vestido de cocinero se convierte en la portada de su primer disco, que le hará famoso en un tiempo récord.

Hicks nació en 1902 en Walnut Grove, un pequeño pueblo de agricultores próximo a Altanta, la capital de Georgia. Él y su hermano Charlie se trasladaron al condado de Newton y allí conocieron a un chaval que se llamaba Curly Weaber, hijo de Savannah ‘Dip’ Weaber, una reconocida pianista y guitarrista, que le enseñó a tocar a los tres. Pronto el grupo se completó con la llegada de Eddie Mapp, que tocaba la armónica. Comenzaron a actuar en las fiestas de los alrededores de la capital del estado. A principios de los años 20 Robert Hicks se instaló en Atlanta y aprendió a tocar la guitarra de doce cuerdas, convirtiéndose en un músico popular en los locales de blues, las fiestas al aire y sobre todo en los restaurantes, en los que alterna el manejo de la parrilla con el dominio de la guitarra.

Por aquellos años la ciudad comenzaba a renacer de las cenizas del gran incendio que en 1917 había destruido dos mil edificios, dejando sin hogar a más de diez mil personas. Tras el desastre la ciudad emprendió la reconstrucción con renovados bríos impulsada por fortunas locales como la de la familia Candler que en 1921 vendió por 25 millones una empresa pujante que se llamaba Coca Cola Company. En poco tiempo la ciudad triplicó su tamaño convirtiéndose en una de las más prósperas del país. Y para eso hizo falta mucha mano de obra de jóvenes negros que llegaban del campo por centenares, instalándose en los barrios más miserables donde se producían fuertes tensiones sociales.

En este ambiente se produjo el despegue de la carrera de Bob, que a principios de la primavera de 1927 grabó junto a su hermano Charlie su primer tema, ‘Barbecue Blues’ del que en poco tiempo se vendieron 15.000 copias. Tres meses después se fue a Nueva York para registrar varios temas, entre ellos ‘Mississippi Heavy Water Blues’, una canción que tocó la fibra más sensible del público negro al relatar la catástrofe de la gran inundación que ese año asoló Mississippi. Se convirtió en el tema más popular de su tiempo y los discos se vendieron como rosquillas. Tres años después repitió con otro tema en la misma línea, ‘We Sure Got Hard Times Now’ que narraba las miserias de la Gran Depresión. El disco salió a la calle a principios de 1930, justo cuando falleció su esposa y entró en una época oscura y depresiva. En diciembre de ese mismo año volvió a reunirse con su hermano (convertido en ‘Laughing’ Charlie Lincoln) y con sus amigos Curley Weaber y Eddie Map, para grabar una serie de temas bajo el seudónimo QRS. El disco fue editado como The Georgia Cotton Pickers, una banda de ocasión en la que tocaba la armónica un joven y prometedor músico que se llamaba Buddy Moss.

En el otoño de 1931 Bob cogió una gripe que se fue complicando en una neumonía que a su vez acabó convirtiéndose en una tuberculosis que acabó con su vida cuando tenía 29 años y estaba en la cúspide de su carrera. A pesar de ser una celebridad en su tiempo, pronto cayó en el olvido y ni siquiera el revival de los años 60 sirvió para que su obra fuese valorada como se merecía. El único que se acordó de él fue Eric Clapton que rescató su ‘Motherless Child Blues’.

Extraido del libro Entre el Cielo y el Infierno, de Manuel López Poy

Dan Serracas